Dos alumnos de Pasito a Pasito, premiados en el certamen Urraca I

Dos alumnos de Pasito a Pasito, premiados en el certamen Urraca I

Hay historias que empiezan con una idea pequeña.

Un personaje que aparece de repente. Una frase que hace gracia. Algo que podría pasarle a alguien. Una pregunta que no sabemos responder.

Y, poco a poco, esa idea acaba convirtiéndose en un cuento.

Eso es lo que hacemos en el taller de Escritura Creativa de Pasito a Pasito y este mes hemos tenido una alegría enorme: dos de los niños que participan en el taller han sido reconocidos en el Certamen Literario e Ilustración Infantil y Juvenil Urraca I, organizado por Editorial Péndula.

Uno de ellos ha conseguido el tercer premio y otra de las participantes ha recibido una mención especial.

En el certamen han participado más de 800 niños, así que podéis imaginar la alegría cuando supimos la noticia.

Pero, más allá de los premios, hay algo que me gusta especialmente de esta historia.

La escritura como juego y entretenimiento

Los niños que han participado en el certamen han llegado desde distintos lugares y muchos han trabajado sus textos en sus colegios.

En nuestro caso, las historias nacieron en el taller de Escritura Creativa que se imparte en Pasito a Pasito.

Y eso dice mucho de lo que buscamos cuando planteamos estas sesiones.

Aquí escribir no es un ejercicio que hay que entregar.

No hay una redacción que tenga que cumplir unas líneas determinadas ni una nota al final.

Hay personajes que todavía no sabemos cómo se llaman, historias que empiezan de una manera y terminan de otra, ideas que descartamos y otras que nos sorprenden.

A veces escribimos.

A veces hablamos.

A veces dibujamos antes de saber qué queremos contar.

Y muchas veces nos reímos bastante.

Porque escribir cuentos también puede ser jugar.

dos alumnos de Pasito a Pasito, premiados en el certamen Urraca I

Cada niño cuenta de una manera diferente

Una de las cosas que más me gusta de trabajar con niños es comprobar que no hay una única manera de contar una historia.

Hay quien tiene ideas constantemente y quien necesita un poco más de tiempo.

Hay quien empieza por el personaje y quien sabe perfectamente cómo quiere terminar el cuento.

Hay quien escribe muchísimo y quien consigue decir algo estupendo en unas pocas frases.

Y precisamente por eso el taller no consiste en enseñarles a escribir “bien” todos de la misma manera.

Consiste en darles herramientas y, sobre todo, tiempo para encontrar su propia forma de contar.

Los dos trabajos reconocidos en el certamen son diferentes entre sí. Y eso también es bonito.

No hay una fórmula para escribir un cuento que funcione.

Hay una historia que cada niño decide contar.

Un premio que llega después

Por supuesto, recibir un premio hace ilusión. Muchísima.

Y seguro que para ellos ha sido emocionante saber que otras personas han leído sus historias y han decidido reconocerlas.

Pero en el taller intentamos que el premio sea siempre la consecuencia y no el objetivo.

Primero viene la idea.

Después, las ganas de escribirla.

Luego llegan las dudas, los cambios, los “esto no me gusta”, los “¿y si pasa esto?” y, finalmente, ese momento en el que alguien lee su historia y piensa: esta es la historia que quería contar.

Y si después llega un premio, lo celebramos.

Vaya si lo celebramos.

Pero lo importante ya había ocurrido antes: habían creado algo que no existía.

Y ahora, a seguir contando historias

El tercer premio y la mención especial conseguidos en el certamen Urraca I son una alegría para ellos, para sus familias y también para todo el equipo de Pasito a Pasito.

Pero el próximo día de taller volveremos a lo de siempre.

A sacar las ideas de la cabeza y ponerlas sobre el papel.

Porque después de dos cuentos premiados todavía quedan muchas historias por contar.

Quizás te interese…

Quizás te interese…

2026-09-29T19:45:18+02:00
Ir a Arriba